Logros y desafíos
Vida Comunitaria

Por Maximiliano Grass
Presidente de la Federación de Estudiantes Judíos ( FEJ )
Ya desde mayo de este año, junto con un grupo de jóvenes hemos tratado de levantar una nueva institucionalidad representativa para los juventud judía de Chile, a la que hemos llamado Federación de Estudiantes Judíos. El objetivo de esta es permitirles no solo disfrutar de actividades como usuarios, sino también empoderarlos para abrirse espacios en los cuales activar y hacer una diferencia tanto hacia el interior de la comunidad como hacia el resto de la sociedad. Todo lo anterior motivados por la sabia frase de Hillel quien dijo “¿Si no me preocupo de mi entonces quién? ¿Si solo me preocupo de mí, quién soy? ¿Y si no es ahora, cuando?” Sin embargo los grandes cambios se hacen lento, y este año ha sido tan solo el comienzo de un proyecto comunitario verdaderamente funcional.
Durante todo el trayecto de este año hemos logrado grandes hitos. El más importante fue mover a un número no menor de jóvenes a participar activamente de la Marcha por la Diversidad en búsqueda de la aprobación de la Ley Antidiscriminación, apoyando así los esfuerzos políticos llevados a cabo por la directiva de la CJCH. También hemos convocado a una serie de instancias de debate y reflexión en conjunto con El Diario Judío, en que mediante paneles o exposiciones de personalidades judías connotadas se abordan temas desde los nuevos paradigmas de educación del siglo 21 hasta el rol de la comunidad judía en los temas de contingencia nacional, pasando por muchos otros. Y no hemos perdido la oportunidad de enseñar hasbará (esclarecimiento) y confrontar las acusaciones falaces de la Unión General de Estudiantes Palestinos. Sin embargo, este ha sido un año esencialmente dedicado a la estructuración, al establecimiento de redes de apoyo dentro de la comunidad, dándonos a conocer y construyendo canales por los cuales comunicar nuestras propuestas.
Para el año que viene, la motivación dejará de ser suficiente como motor de acción. Ahora más que nunca será necesaria una visión de largo plazo y una coordinación sistemática con los otros agentes tomadores de decisiones dentro de la comunidad. Preguntas como ¿De qué responsabilidades que tomen forma de actividades nos deberíamos hacer cargo todos los años? o ¿De qué manera asegurar un recambio que permita sostener la institución en el tiempo? van a ser claves para el éxito en este periodo que dentro de poco comenzara. Las instituciones que se construyen para la gente pero sin la gente no funcionan ni perduran. En esta misión, la asesoría de quienes tengan experiencia en hacer comunidad siempre será bienvenida.
La administración comunitaria adulta muchas veces se da por sentada, en especial por los jóvenes de la comunidad. Sin embargo la proyección de esta en el tiempo requiere de que las nuevas generaciones se capaciten, tanto adquiriendo conocimientos teóricos como empapándose de vivencias en las que ejerzan liderazgo. Cambiar la estructura y romper la burbuja de la comodidad no será desafío fácil, pero el esfuerzo de seguro valdrá la pena.