Netanyahu gana pero aún no le alcanza para formar gobierno
COMUNIDAD, Israel

Noche de festejos en el Likud
Ynet / Yaron Drukman – Adaptado por Leandro Fleischer
El partido Likud, del primer ministro Benjamín Netanyahu, resultó victorioso después de las elecciones del lunes. Hasta el momento, con el 90% de los votos escrutados, el bloque de derecha alcanza 59 de los 120 escaños de la Knesset, por lo que faltarían dos bancas para obtener las 61 necesarias para poder formar gobierno.
Es menos probable que el líder de Kajol Labán, Benny Gantz –principal oponente de Netanyahu, quien reconoció la derrota– logre establecer una coalición debido a que cuenta con cuatro escaños menos que el Likud. Hasta el momento, el bloque de centro-izquierda recibe 54 bancas en la Knesset.
El partido oficialista lidera con el 29.33% de los votos, seguido por Kajol Labán con el 26.31% y la Lista Árabe Conjunta con el 12.98%.
Hasta el momento, Shas obtuvo el 7.78% de los votos, Yahadut Hatorá el 6.18%, Yisrael Beiteinu el 5.87%, Avodá-Gesher-Meretz el 5.72%, Yamina el 5.05% y Otzmá Yehudit el 0.42%.
De acuerdo con los resultados parciales, el Likud recibe 36 escaños en la Knesset, Kajol Labán 32, Shas 10, Yahadut Hatorá 7, Yisrael Beiteinu 7, Avodá-Guesher-Meretz 7 y Yamina 6.
Según el Comité Electoral Central, los resultados se publicarán durante la tarde del martes.
Estos resultados no incluirán un estimado de 340,000 votos emitidos por militares, diplomáticos en el extranjero y los que se encuentran en las urnas de las mesas de votación especiales, incluyendo más de 4000 votos de los puestos destinados a los ciudadanos que estuvieron expuestos al coronavirus.
Los votantes de Jerusalem favorecieron a los partidos ortodoxos y al Likud, que hasta ahora parece haber recibido un 28,05%, en comparación con sólo el 23,91% obtenido en los comicios de septiembre.
En 197 centros de votación de los 700 en Tel Aviv, Kajol Labán obtuvo el 46.79%, en tanto que el Likud se posicionó en segundo lugar con sólo el 22.11%.
Netanyahu: «Es una victoria gigantesca»
(Ynet – Adaptado por Leandro Fleischer)
Benjamín Netanyahu se adjudicó la victoria en las elecciones el lunes por la noche. «Qué alegría tenemos esta noche», expresó ante sus seguidores en Tel Aviv. «Es una victoria gigantesca”, agregó.
El líder del Likud también manifestó que en la próxima Knesset habrá más integrantes de su partido. “Hemos aumentado significativamente la lista del Likud», exclamó. Los partidarios presentes en la la sede del partido exclamaron: «Mandelblit vete a casa», en referencia al fiscal general Avichai Mandelblit, quien acusó a Netanyahu de fraude, soborno y abuso de confianza en un juicio que comenzará el 17 de marzo.
El primer ministro también se jactó de sus relaciones con los líderes mundiales, señalando que «los acuerdos de paz con otros países árabes son sólo cuestión de tiempo, y no mucho». Israel tiene un acuerdo de paz con Jordania y Egipto y vínculos no oficiales con algunos países del mundo árabe, especialmente con naciones del Golfo Pérsico.
Las relaciones con el mundo árabe han sido una parte muy importante de la campaña electoral de Netanyahu, quien afirmó que él es único capaz de poder generar los vínculos con esos países.
El primer ministro también reiteró su promesa de anexar los asentamientos de Judea y Samaria y el Valle del Jordán.
Israel acudió a las urnas por tercera vez en menos de un año el lunes, luego de que en las dos rondas de votación anteriores los bloques de derecha y de centro izquierda no lograran reunir los 61 escaños de la Knesset necesarios para formar gobierno.
A pesar de las celebraciones en el Likud, hasta el momento, con más del 90% de los votos escrutados, el bloque de derecha obtiene 59 escaños de la Knesset de los 61 necesarios para formar gobierno.
El ministro de Defensa y líder del partido Yamina, Naftali Bennett, afirmó que las últimas elecciones significaron una victoria para la derecha y reiteró su compromiso con el bloque.
«Como prometimos, recomendaremos al primer ministro Benjamín Netanyahu para primer ministro. Estamos comprometidos con el bloque de derecha liderado por Netanyahu para establecer un gobierno que continuará manteniendo seguros a los ciudadanos israelíes, continuará apoyando a los soldados del Ejército y protegerá la Tierra de Israel y los valores de la derecha».
Otra referente de Yamina, Ayelet Shaked, también celebró los resultados parciales de las elecciones.
«El movimiento religioso-sionista participó –con sus miles de activistas jóvenes y adultos– con gran determinación en esta campaña. La democracia israelí es fuerte y vibrante y la gente ha decidido: un gobierno de derecha liderado por Netanyahu».
El ministro de Transporte, Bezalel Smotrich, también de Yamina, celebró los resultados y los calificó como un «gran logro».
Benny Gantz: “Comparto la sensación de dolor y decepción”
( Ynet)
Benny Gantz, líder de Kajol Labán, pareció dispuesto a aceptar la derrota en las elecciones del lunes 2 de marzo y dijo ante sus partidarios en Tel Aviv que sentía un gran dolor y una gran decepción
Las encuestas de boca de urna y los resultados finales que iban apareciendo ponían al Likud adelante con 37 escaños en la Knesset, con lo cual el bloque de derecha conseguiría entre 59 y 60 escaños.
No obstante, ninguno de los bloques parecía estar por encima del punto de referencia de 61 escaños para poder formar gobierno.
Gantz dijo a sus seguidores que la actual campaña electoral fue una de las más duras de la historia de Israel: «Creo que cuando lleguen los resultados finales veremos que seguimos creciendo», dijo en la sede del partido en Tel Aviv.
«Comparto con ustedes la sensación de dolor y decepción porque éste no es el resultado que pondrá a Israel nuevamente en el camino correcto», añadió Gantz..
Pero el parlamentario de Kajol Laban Moshe Ya’alon fue menos circunspecto, llamó a Benjamin Netanyahu «el acusado» y dijo que no tiene los números en su bloque de derecha para formar gobierno: «Incluso después de una desagradable campaña de mentiras y baja, en este momento, el acusado Netanyahu no tiene la capacidad de formar un gobierno», escribió en Twitter Ya’alon, quien anteriormente se desempeñó como ministro de Defensa del líder del Likud.
«Kajol Labán fue creado para restaurar la cordura en el país, para recuperar los valores con los que crecimos y fuimos educados», escribió.
«Como tal, estamos unidos y decididos a continuar nuestro camino hasta alcanzar nuestra meta, incluso si el camino es largo», finalizó el miembro de la Knesset.