¿Pero están los palestinos realmente interesados en la solución de dos Estados?

Mitos y Realidades

Por David Mandel

A Abba Eban (1915-2002), el elocuente Ministro de Relaciones Exteriores de Israel, se le recuerda principalmente por su frase: “Los palestinos no pierden la oportunidad de perder la oportunidad.”. Y en eso, hay que reconocer, los palestinos tienen la virtud de la consistencia.

En el año 1937 una comisión dirigida por Lord Peel propuso que la Cisjordania, desde el Mar Mediterráneo hasta el Río Jordán, se divida salomonicamente en dos Estados. El 25% del territorio sería para el Estado judío y el 75% para el Estado árabe (en esa época los árabes de Israel aún no se auto-identificaban como “palestinos”, denominación que se refería unicamente a los judíos residentes en la Tierra de Israel). Los árabes rechazaron la propuesta.

Diez años más tarde las Naciones Unidas aprobaron un plan de partición, en el cual el Estado árabe recibiría 45% del territorio y el Estado Judío el 55% (60% del cual era el desierto Negev, no cultivable). Los árabes rechazaron la propuesta.

El 14 de mayo de 1948 el Estado judío declaró su independencia con el nombre de Israel. Los árabes rehusaron declarar la independencia de su Estado. El día siguiente, 15 de mayo, los ejércitos de cinco países árabes (Líbano, Siria, Irak, Transjordania y Egipto) invadieron con el declarado objeto de “echar a los judíos al mar”. La noche anterior la fuerza aérea de Egipto bombardeó Tel Aviv.

Aunque los invasores contaban con artillería, tanques, carros armados, petróleo, gasolina y aviones, y los judíos, hombres, mujeres y niños, eran solamente 600,000 los ejércitos árabes fueron derrotados, y la Guerra de Independencia de Israel terminó con armisticios firmados en el año 1949. Gaza y la Cisjordania quedaron bajo control de los árabes. Durante los siguientes 18 años ningún árabe residente en la Cisjordania pidió que se les de independencia y ningún gobierno árabe presentó propuesta al respecto. Al contrario, Transjordania anexó la Cisjordania y cambió su nombre a Jordania, dando ciudadanía jordana a todos los árabes residentes en el territorio anexado.

En julio del año 2,000, en la Conferencia de Camp David, el Primer Ministro Barak ofreció a Yasser Arafat que los palestinos crean su Estado en el 95% de la Cisjordania y en Gaza. Arafat rechazó la propuesta, regresó a Gaza donde fue recibido como triunfador y dos meses más tarde inició la Guerra de Terror, donde murieron 1,100 israelíes y varios miles de palestinos.

En agosto del año 2005 el Primer Ministro Ariel Sharon retiró unilateralmente los miles de civiles israelíes que habían vivido en Gaza durante treinta años, esperando con esta acción dar oportunidad a los palestinos para que sienten las bases de su Estado independiente. El resultado: en vez de dedicar sus energías a crear un Estado los palestinos utilizaron la retirada israelí para disparar miles de cohetes, durante los siguientes años, a las poblaciones civiles israelíes cercanas a las fronteras.

En el año 2008 el Primer Ministro Olmert ofreció a Mahmoud Abbas, Presidente de la Autoridad Palestina, entregar 100% de Gaza y 97% de la Cisjordania más tierras vecinas de Gaza para completar el 100%, y también dividir Jerusalén. Los palestinos no aceptaron la propuesta.

En el mes de noviembre de 2009 el Primer Ministro Netanyahu congeló unilateralmente durante diez meses las construcciones en la Cisjordania, condición que había sido exigida por los palestinos para reanudar las negociaciones de paz. Pero los palestinos no las reanudaron.

Volviendo a la pregunta del titular de este artículo, ¿Pero están los palestinos realmente interesados en la solución de dos Estados?

Si es que lo están lo disimulan muy bien.

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