110 años de vida judía organizada en el país: La herencia de Manuel de Lima y Sola

110 años CJCH, NOTICIAS

Hay personajes judíos que han calado profundamente en la historia y desarrollo de Chile. Es el caso de Manuel de Lima y Sola , descendiente de una familia sefaradita residente de Curazao quien después de haber pasado algún tiempo en Caracas y Hamburgo llega a Valparaíso en 1844 para fundar el Cuerpo de Bomberos del puerto, pionero en su naturaleza en el país ,  y luego en 1853 la primera logia fracmasónica – la Unión Fraternal de Valparaíso- siendo  considerado por esta razón  fundador de la Masonería Chilena.

Tras cumplirse con   los requisitos de número para constituir un Taller masónico y ser elegido como Venerable Maestro, de Lima y Sola señaló : «Me sería imposible, muy queridos hermanos, haceros comprender  todo esto que  mi alma encierra de satisfacción , de bondad en este momento. Yo querría poder transmitir a cada uno de ustedes los sentimientos de gratitud de los que me encuentro animado por el Todopoderoso, que con su bondad infinita me  ha guiado  y sostenido en el camino que debía conducirnos hacia el objetivo al cual aspiramos con toda fuerza de nuestros deseos».

La historia De Lima y Sola, quien falleció el 11 de julio de 1908 en el antiguo Hospital de San Felipe –sus restos descansan en el Cementerio Municipal de la ciudad y sepultados por sus hermanos masones – está ligada a una vida de esfuerzo y sacrificio dedicada al bien de la humanidad y a sus ideales masónicos. Durante la asamblea fúnebre , la Gran Logia de Chile le rindió un homenaje a cargo del Gran Maestro Luis Navarrete López quien expresó que «el nombre de Manuel de Lima era pronunciado en todos los Talleres chilenos con cariño y con respeto y que la muerte de ese hermano se lloró por los masones chilenos como se llora en una familia la pérdida de un padre».

Lima y Sola era químico y ensayador de reconocida competencia , estableció una oficina de ensayes de cobre, plata , oro y plomo «y era de verlo, como nosotros lo hemos visto, trabajando hasta en sus últimos años, en medio de sus hornos, matraces , crisoles y copelas, con un ardor juvenil y una conciencia cabal de su nueva profesión , vimos también sus libros de consulta, escritos en francés, inglés , alemán , holandés y castellano, idiomas que conocía y manejaba perfectamente», según Julio Figueroa.

 

Marcos Levy

Suscríbete a nuestroNEWSLETTER

Ingresando tus datos aquí, y recibirás noticias y novedades de CJCH en tu mail.