Tzachi Hanegbi, ministro israelí: “Nos encantaría que Turquía use su influencia para que Hamas deje el terrorismo”

Chile, Israel

El integrante del gobierno de Benjamin Netanyahu viajó esta semana a Chile para participar en la Cumbre de la Alianza del Pacífico. Según el ministro, el Presidente palestino se encuentra “en una encrucijada y no tiene la solidez de decirle a su pueblo que hay que dejar el camino de la violencia”.

“Tenemos décadas de cooperación con los cuatro países de la Alianza del Pacífico. Para nosotros la Alianza es una oportunidad para presentar lo que Israel tiene, las fortalezas y algunas ventajas en temas como la agricultura, el agua, la innovación, la tecnología y la ciberseguridad”. De esta forma el ministro (sin cartera) israelí Tzachi Hanegbi explicó las razones de que su país sea un observador del grupo conformado por México, Colombia, Perú y Chile.

Precisamente con motivo de la realización de la Cumbre de la Alianza del Pacífico, en Puerto Varas, viajó a Chile esta semana Hanegbi, miembro del gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu y diputado por el partido Likud, ocasión en la que conversó con La Tercera sobre el acuerdo de reconciliación de Israel con Turquía, y las dificultades en los contactos con los palestinos.

¿Qué implicaciones tiene el acuerdo de reconciliación alcanzado entre Israel y Turquía, más allá de lo netamente diplomático? ¿Qué efecto tendrá sobre el tema de la Franja de Gaza?

Hasta hace ocho o 10 años la relación de Israel con Turquía era muy amplia en varios temas, como los de seguridad, turismo o económicos. Turquía tuvo cambios políticos que la llevaron a tomar posiciones radicales y no muy amistosas con Israel. El colmo fue cuando Turquía apoyó la llegada de una flotilla a Israel lo que llevó al enfrentamiento y a la muerte de 10 turcos, y la relación llegó a su punto más bajo. Durante estos años tuvimos un diálogo discreto con los turcos y con aliento del Presidente Obama. Estoy contento que este diálogo llegó a esta reconciliación. Con Turquía tenemos el mismo objetivo, que es mejorar las condiciones de vida de los habitantes de Gaza. Para nosotros está claro que si Gaza esté preocupada en mejorar sus condiciones de vida, su infraestructura, sus políticas de bienestar, habrá menos posibilidades de que caiga en la trampa del fundamentalismo y del terrorismo. Por eso parte del acuerdo es dejar a Turquía poder invertir en infraestructura de agua, de electricidad. Todo lo que Turquía esté dispuesta a invertir para mejorar la vida de dos millones de personas. Al mismo tiempo Turquía se comprometió a no dejar pasar actividades terroristas desde Siria a Turquía que vayan en contra de Israel. Esperamos que ellos cumplan sus obligaciones.

¿Eso pese a que Turquía tiene relaciones con Hamas?

No tenemos problemas en mantener relaciones mientras estén concentradas en temas civiles. Nos encantaría si Turquía puede utilizar su influencia para que Hamas deje el terrorismo y entre en la lucha política. La tragedia de los palestinos es que sus dirigentes en vez de mejorar su calidad de vida ponen sus vidas en riesgo. En Israel tenemos la duda si Hamas como puede adoptar políticas que sean pacíficas. La OLP que durante décadas utilizó el terrorismo pero llegó a la conclusión que ese no es el camino y lo dejó.

Siempre los israelíes están diciendo que no tienen en la contraparte palestina un socio para alcanzar la paz. ¿Qué puede hacer políticamente Israel para que las fichas se muevan en ese sentido en la parte palestina?

No soy tan pesimista sobre la dirigencia palestina. Cuando vemos los acontecimientos en el mundo árabe, en los últimos años, se aprecian dos líneas contradictorias entre sí. Por un lado, el pragmatismo de líderes árabes como los de Egipto y Jordania, que firmaron la paz con Israel, y por otro lado vemos cómo en los últimos cinco años ha habido un desmoronamiento de varios regímenes y el ascenso de elemento fundamentalistas. Los palestinos, que viven cerca de la democracia israelí, deben entender que conviene avanzar en la línea de la democracia, de la libertad. Si un palestino tuviese que dejar el lugar en el que está para ir a estos países que prácticamente no funcionan, como Siria, Irak o Libia, estoy seguro que se darán cuenta dónde se está mejor. Dentro de los palestinos hay un enfrentamiento entre estas dos posiciones: por un lado Hamas, en Gaza, que va hacia la línea más militante y dura, y por otro una parte moderada. Estoy convencido que la parte moderada va a vencer. Israel espera que puedan volver a la mesa de negociaciones.

¿Pero cómo ve al Presidente palestino, Mahmoud Abbas?

El está en una encrucijada, está en problemas. Hace tiempo el entendió que la violencia de los palestinos es parte de su tragedia. En este momento no tiene la solidez, como tuvo Sadat en Egipto, de decirle a su pueblo que hay que dejar el camino de la violencia, y alcanzar un compromiso con Israel. Como en el tema los refugiados, debe decirle a su pueblo que el asunto tiene que encontrar su solución dentro del Estado palestino. Para un dirigente palestino no es fácil decir esto a su pueblo, porque eso contradice años de incitación. Durante tantos años se le ha dicho a los niños palestinos que un día volverán a lo que hoy es Israel. Cuando yo era niño tenía un sueño parecido, porque yo crecí en el seno de una familia que creía que toda la tierra de Israel era nuestra, pero hoy muchos israelíes hemos renunciado a este sueño. Entendemos que la Biblia de todos los lugares de la tierra de Israel, sabemos  que no vamos a poder volver a todos ellos. Es un cambio que nosotros asumimos y pienso que los palestinos también tienen que asumir este cambio.

 

Fuente: Pedro Schwarze, La Tercera

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