Tefilá por Chile/Gerardo Gorodischer: La imperiosa necesidad de contar con una ley que condene la incitación al odio

Chile, NOTICIAS

Se ofrece a continuación el discurso de Gerardo Gorodischer, Presidente de la Comunidad Judía de Chile, durante la Tefilá por Chile realizada el jueves 12 de junio en la Sinagoga del Círculo Israelita,

“Para nosotros es un honor y orgullo recibirlos hoy en el seno de nuestra comunidad y hogar de nuestra fe.

Estamos acá para orar por nuestro país, por sus autoridades y los habitantes de nuestra maravillosa tierra.

Chile es una nación que se ha forjado desde lo compartido y también desde lo diverso, y su futuro nos exige fortalecer la unión y la igualdad entre nosotros.

La historia de nuestra patria, es la historia de millones de hombres y mujeres que, a lo largo del tiempo, han construido desde sus respectivas experiencias, esta casa, este techo que nos cobija. Porque más que la tierra, es la historia común la que nos hermana.

Una patria que crece en diversidad y respeto, que debe tener espacio para todas las voces y miradas, para consagrar el diálogo y el entendimiento como único modo de resolución de diferencias entre seres humanos, iguales en dignidad y derechos. Porque, en definitiva, lo que nos une, siempre es mucho más de lo que nos separa.

Somos una sociedad democrática, pluralista, libre, contamos con buenos índices de desarrollo humano y paz social, con estabilidad económica, productividad y empleo, por lo que hoy podemos tender una mano a quienes son los nuevos chilenos.

Ser parte de un mundo globalizado es entender que ningún lugar del planeta puede quedar lejos de la solidaridad. Es estar también en la amistad, la ayuda y la hermandad, y por eso creemos que es un imperativo recibir y acoger a quienes llegan a nuestra patria, en búsqueda de mejores oportunidades.

Somos un crisol de realidades, y esa pluralidad es lo que nos enriquece y nos transforma en personas más respetuosas del otro. Como judíos amamos y respetamos la diversidad, y lo apreciamos como un valor fundamental.

Por ello, es que, como Comunidad Judía de Chile, junto a parlamentarios, autoridades y líderes de opinión de nuestro país, desde hace años, hemos sido la luz de alerta de la imperiosa necesidad de contar con una Ley, que condene la incitación al odio y la violencia. Sabemos que este Gobierno ha puesto especial hincapié en su aprobación, pero aún no ha visto la luz en nuestro Parlamento.

 

Una legislación así, nos dignifica y honra como chilenos, y sería una herramienta poderosa para resolver grandes temas país, como la resistencia a la migración, el antisemitismo, la violencia y el odio.

En el último tiempo hemos visto el intento de pequeños grupos por instalar un sentimiento anti judío en la sociedad, grupos que incitan al odio constantemente. Hoy el nuevo antisemitismo es el antisionismo, y nadie puede negar la relación religiosa, espiritual e histórica milenaria del pueblo judío con el Estado de Israel.

No podemos dejar de mencionar, los hechos de violencia ocurridos en nuestro país contra civiles, no es tolerable este tipo de manifestaciones, como tampoco la débil reacción social y política ante estos graves hechos de terrorismo.

Para relevar la trascendencia de este tema, hace sólo dos años las Naciones Unidas decretó al 21 de agosto, como el “Día Internacional de Conmemoración y Homenaje a las Víctimas del Terrorismo”, con el fin de honrar y apoyar a las víctimas y supervivientes, y concientizar a la comunidad internacional sobre la importancia de tomar acciones concretas en esta lucha.

En la misma línea, tal como lo hemos venido haciendo desde hace ya 10 años, en julio asistimos junto a un grupo de parlamentarios, a la conmemoración de los 25 años del atentado a AMIA en Argentina. Tras la muerte de estas 85 víctimas inocentes está Irán y el grupo terrorista Hezbollah.

Fue el propio Secretario General de la OEA, Sr. Luis Almagro quien, en junio de este año, hizo un urgente llamado a los países del continente a declarar a Hezbollah como organización terrorista. Algunos estados ya han acogido el llamado, y han avanzado estableciendo un registro de organizaciones dedicadas al terrorismo.

Solo decisiones valientes, permitirán hacer de nuestra patria un país aún más seguro. Debemos estar a la altura del mundo o más bien, ser un ejemplo de humanidad, respeto integral a los seres humanos y la seguridad.

Nos aflige también, las discriminaciones de toda índole. Hacemos eco del espíritu de la comunidad internacional, que, por primera vez este año, decretó al 22 de agosto como el (COMILLAS) “Día Internacional en Conmemoración de las Víctimas de actos basados en la religión”, creemos que, dando a conocer la riqueza de los credos, es posible disminuir el odio y la violencia. Invitamos a nuestro país a que sea un faro para alertar todas aquellas situaciones de discriminación, siendo una voz para el mundo.

 

Creemos en la dignidad humana, la cultura de la libertad y en la construcción de un orden más justo. Como dijo nuestra gran poetisa Gabriela Mistral “donde haya un árbol que plantar, plántalo tú. Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú. Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, hazlo tú. Se tú el que aparta la piedra del camino”.

También, el Talmud, la Torá oral, el antiguo testamento estudiado por nuestros sabios, nos enseña que cada persona debe decirse a sí misma (COMILLAS) “el mundo fue creado para mí”, no como una declaración egocéntrica, sino como un sentido único de responsabilidad por el mundo. Este es mi mundo y yo soy su guardián. Si hay una dificultad, debo hacer algo al respecto. Esa obligación de “mejorar el mundo” es el concepto judío de Tikún Olam.

El sabio Hillel en el tratado ética de los padres, Pirkei Avot, precisa nuestra obligación hacia los demás, dice (COMILLAS) “en un lugar en el que no hay líderes, esfuérzate por ser un líder”, lo que nos está enseñando es que todos tenemos que dejar una huella donde sea que nos encontremos, y nosotros como hijos de esta patria, reiteramos nuestro compromiso en aportar a nuestro Chile. Aquí donde llegaron nuestros abuelos y padres, donde nacimos nosotros y nuestros hijos y donde crecen nuestros nietos, continuaremos trabajando por más igualdad, equidad, por un país más democrático, más humano y solidario.

 

Por último, agradecemos a su excelencia el Presidente de la Republica Sr.  Sebastian Piñera Echenique, por haber sido el primer mandatario en tener la visión de ir más allá y firmar acuerdos bilaterales entre nuestro país e Israel.

 

 

Es tremendamente importante y relevante, darles vida a estos acuerdos ya que su materialización, beneficiará a los ciudadanos de ambos pueblos. Como Comunidad Judía somos un puente de unión entre Chile e Israel, aportando lo mejor de ambos países, al beneficio de la sociedad.

 

Gracias a todos por estar hoy con nosotros. Que las bendiciones con ocasión del mes de la patria vertidas en esta ceremonia, como en las de los diversos sectores, credos y religiones, iluminen a nuestras autoridades con fortaleza y sabiduría, para continuar conduciendo los destinos de nuestra patria por la senda del bienestar, la felicidad, la justicia y la paz.

 

Shalom, buenas noches.

¡VIVA CHILE!”

Suscríbete a nuestroNEWSLETTER

Ingresando tus datos aquí, y recibirás noticias y novedades de CJCH en tu mail.







Fin popup -->